
Cuando estás tratando de concebir, puedes estar pendiente de los calambres de implantación. Aquí tienes un desglose de lo que son los calambres de implantación, por qué ocurren y si también deberías esperar sangrado de implantación.
Parte de la maravilla de concebir es que recibirás ciertas señales y cambios tempranos en tu cuerpo, ¡una hermosa indicación de que un pequeñito está creciendo dentro de ti! Algunos de estos síntomas son más reconocidos y pronunciados que otros. Entre todas las otras indicaciones del embarazo temprano (como náuseas, náuseas matutinas o senos más grandes), los calambres de implantación pueden pasar fácilmente desapercibidos. Ya sea que los notes o no, es importante tener una idea de lo que son y por qué ocurren. ¡Es bueno que tu maravilla en crecimiento te mantenga informada! Continúa leyendo para obtener el desglose completo.
Los calambres de implantación ocurren alrededor de la cuarta semana de embarazo. ¡La Madre Naturaleza seguro que sabe cómo enviarte la emocionante noticia temprano y claramente de que estás esperando un bebé! La noticia es tan rápida que en este momento incluso puede ser demasiado pronto para tener un resultado preciso de la prueba de embarazo.
Durante estas primeras semanas, tu futuro pequeñito sigue siendo lo que se conoce como blastocisto, una bolita de células que se divide rápidamente. Esta bolita tiene el tamaño de una semilla de amapola y ha completado el viaje desde las trompas de Falopio hasta su nuevo hogar. Durante esta semana, ese blastocisto se conecta, se implanta, en tu útero. Mientras tanto, tu útero ha estado engrosándose para prepararse para nutrir a tu pequeñito en crecimiento. Es entonces cuando las mujeres experimentan calambres de implantación, cuando su blastocisto en crecimiento se entierra en el revestimiento uterino.
Los calambres de implantación no se sienten como cólicos menstruales, y es poco probable que los confundas. Las mujeres que han experimentado calambres de implantación los han descrito como una sensación de pinchazos, tirantez u hormigueo. También puedes diferenciarlos según su momento de aparición.
Típicamente, la implantación (y cualquier calambre asociado) ocurre:
Los calambres no seguirán la misma cronología que los cólicos menstruales. Puedes quedarte tranquila porque los calambres de implantación no deberían ser especialmente dolorosos (¡uf!). Dicho esto, si experimentas calambres uterinos dolorosos entre períodos (independientemente de si estás intentando concebir o no), debes consultar a tu médico.
Cada persona es única y, como tal, los calambres de implantación varían de una persona a otra, y la duración de esos calambres también variarán. Algunas mujeres experimentan algunas molestias leves, mientras que otras tienen calambres intermitentes que duran de uno a tres días.
La mayoría de las mujeres experimentan calambres de implantación en la parte inferior del abdomen o en la parte baja de la espalda. En ocasiones, estos calambres se aíslan en un lado del cuerpo y se sienten en la parte inferior derecha o inferior izquierda del abdomen.
Como se mencionó antes, el blastocisto ha salido de las trompas de Falopio y ha viajado al útero, luego se ha enterrado en el revestimiento engrosado de tu útero. Esta excavación es la razón por la que la implantación puede causar algunos calambres. Sin embargo, es importante recordar que algunas mujeres no pueden experimentar o notar calambres de implantación (¡afortunadas!). El sólo hecho de que no notes o no sientas estos calambres no significa que no estés embarazada. Existe una combinación de síntomas a los que debes poner atención y, en última instancia, una prueba de embarazo puede aclarar este momento tan importante.
¿Sabías que? Aproximadamente 1/3 de las mujeres embarazadas experimentarán un sangrado leve.
Al igual que los calambres de implantación, el sangrado de implantación es una señal común de una implantación exitosa (¡así que mereces felicitaciones!). Y al igual que los calambres de implantación, no todas las mujeres lo experimentan, así que toma en cuenta que la ausencia de sangrado de implantación no significa necesariamente que la implantación no haya ocurrido o que no estés embarazada.
El sangrado de implantación se parece más a un manchado que al flujo de un período menstrual regular. Ocurre mientras el óvulo fertilizado se abre camino y se adhiere al revestimiento del útero. El manchado es leve, cesa por sí solo y no es motivo de alarma. Esta sangre puede mezclarse con flujo cervical.
Si ya sabes que estás embarazada (es decir, has tenido una prueba de embarazo positiva) y experimentas calambres o sangrado, esto no está relacionado con la implantación y debes comunicarte con tu médico. Aunque hay muchas similitudes entre la implantación y la menstruación, puede ser útil conocer otros síntomas tempranos del embarazo.
Afortunadamente, tu cuerpo responde con bastante rapidez una vez que has concebido y pone varias cosas en marcha para avisarte. Estos son otros síntomas tempranos del embarazo:
Asegurando que tu bebé en crecimiento esté saludable puede ayudarte a tener la tranquilidad que necesitas para comenzar a preparar tu hogar y tu vida para tu maravilla que viene en camino. Descubre estos útiles artículos de desarrollo semana a semana que te apoyarán y ayudarán a navegar cada etapa mágica del embarazo, proporcionándote consejos sobre qué esperar.
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